Mommy Makeover en Colombia: Cirugía Estética Postparto para Recuperar tu Figura Tras el Embarazo

 

La cirugía estética postparto conocida como Mommy Makeover se ha convertido en una opción popular para las madres que desean recuperar su figura después del embarazo. Consiste en un conjunto de procedimientos de cirugía plástica realizados en una misma sesión, enfocados en revertir muchos de los cambios corporales que ocurren tras la maternidad. Este enfoque integral, ofrecido en Colombia y alrededor del mundo, ayuda a restaurar áreas comunes afectadas por el embarazo – como el abdomen, los senos y depósitos de grasa – devolviendo confianza y comodidad a las pacientes en su cuerpo. A continuación, te explicamos en detalle en qué consiste un Mommy Makeover, qué cirugías incluye, sus beneficios, quién puede ser candidata ideal, los tiempos de recuperación y recomendaciones generales para un resultado exitoso.

¿Qué es el Mommy Makeover?

El Mommy Makeover es una transformación estética postparto diseñada para ayudar a las mujeres a recuperar la figura tras uno o varios embarazos. No se trata de un único procedimiento, sino de una combinación personalizada de cirugías plásticas enfocadas en las zonas más afectadas por el embarazo. Por lo general, incluye intervenciones en abdomen, mamas y grasa localizada, ya que son las áreas que más cambian con la gestación y la lactancia. En resumen, es un “cambio de imagen” quirúrgico que aborda de manera integral las secuelas del embarazo en el cuerpo de la mujer, con el objetivo de mejorar tanto la apariencia como la autoestima de la paciente de forma segura y profesional.

Un aspecto importante es el momento adecuado para realizar este procedimiento. Los especialistas suelen recomendar que el Mommy Makeover se lleve a cabo al menos 6 meses después del último parto, cuando el cuerpo ha tenido tiempo de recuperarse y los tejidos se han estabilizado. Asimismo, es aconsejable haber terminado la lactancia varios meses antes de la cirugía, ya que la forma y tamaño de los senos pueden variar durante la lactancia; muchos cirujanos sugieren esperar mínimo 4 a 6 meses tras finalizar la lactancia para operar el pecho y garantizar que el tejido mamario esté estable. En Colombia, cada vez más mujeres optan por este procedimiento una vez que han concluido su etapa de maternidad activa, como una forma de recuperar su figura previa al embarazo de la mano de cirujanos plásticos calificados.

 

Procedimientos que incluye un Mommy Makeover

El Mommy Makeover se adapta a las necesidades de cada paciente, por lo que los procedimientos exactos pueden variar. Sin embargo, típicamente incluye tres cirugías principales que en conjunto atienden las áreas del abdomen, busto y grasa corporal acumulada. A continuación, describimos los procedimientos más comunes dentro de un Mommy Makeover:

  • Abdominoplastia (tummy tuck): Cirugía abdominal que elimina el exceso de piel y grasa del vientre, a la vez que repara los músculos abdominales debilitados o separados (diástasis) causados por el embarazo. El objetivo es lograr un abdomen más plano y firme. Este procedimiento no solo mejora la apariencia estética (reduciendo flacidez y estrías), sino que también puede aportar beneficios funcionales, como una mejor postura, alivio de dolor lumbar y fortalecimiento de la pared abdominal al corregir la separación muscular.
  • Cirugía de mamas (levantamiento y/o aumento de senos): Procedimiento enfocado en restaurar el pecho después de los cambios de volumen y firmeza ocurridos con el embarazo y la lactancia. La mastopexia o levantamiento de senos elimina el exceso de piel y reposiciona la glándula mamaria y el pezón, logrando unos senos más elevados y firmes. En muchos casos se combina con implantes mamarios (aumento de senos) para recuperar el volumen perdido y mejorar la forma, especialmente en la parte superior de las mamas. El resultado es un busto rejuvenecido, con mejor soporte y simetría. Cada paciente requiere una evaluación individual: algunas solo necesitarán un levantamiento, otras solo implantes, y muchas una combinación de ambos según la flacidez y pérdida de volumen presente.

  • Liposucción o lipoescultura: Técnica para remover depósitos de grasa localizada resistentes a la dieta y el ejercicio, moldeando el contorno corporal. En un Mommy Makeover suele dirigirse a áreas como el abdomen (michelines), la cintura (flancos), caderas, muslos, espalda o brazos – según dónde cada mujer haya acumulado más grasa tras el embarazo. Mediante pequeñas incisiones, se introduce una cánula fina que succiona la grasa excedente, mejorando la proporción del cuerpo. La liposucción puede complementar la abdominoplastia definiendo la cintura, y en algunos casos la grasa extraída puede transferirse a otras zonas (por ejemplo, glúteos en un BBL o gluteoplastia) si la paciente desea mejorar también esas áreas. El resultado es un contorno más esbelto y armonioso.

  • Otros procedimientos opcionales: Dependiendo de las necesidades, el Mommy Makeover puede incluir también otras cirugías estéticas. Algunas pacientes solicitan, por ejemplo, cirugía íntima (labioplastia) para corregir secuelas del parto en la zona vaginal, como cicatrices o hipertrofia de labios menores. Otras pueden añadir rejuvenecimiento facial menor (ej. arreglar pequeñas arrugas) o incluso procedimientos no quirúrgicos complementarios. Sin embargo, las cirugías de abdomen, senos y lipoescultura son el núcleo central del Mommy Makeover y normalmente se realizan juntas en una sola sesión quirúrgica. El cirujano evaluará qué combinaciones son seguras y adecuadas, personalizando el plan según los objetivos estéticos y la anatomía de cada mujer.

Nota: Realizar múltiples procedimientos en simultáneo permite aprovechar una sola anestesia y periodo de recuperación conjunto, lo cual es conveniente para la paciente. No obstante, la seguridad es prioritaria – el cirujano determinará cuántas cirugías se pueden combinar en función de la duración total y la salud de la paciente, pudiendo repartir procedimientos en etapas si es más seguro.

 

Beneficios del Mommy Makeover

Optar por un Mommy Makeover ofrece múltiples beneficios físicos y emocionales para la mujer que ha pasado por uno o varios embarazos. A continuación, resumimos las principales ventajas de este procedimiento combinado:

  • Recuperación integral de la figura: Al abordar en conjunto las áreas más afectadas (abdomen, pechos y contorno corporal), el Mommy Makeover ayuda a restaurar la silueta previa al embarazo de forma más completa. Se elimina flacidez abdominal, se levantan unos senos caídos y se reduce la grasa acumulada, logrando que la paciente recupere proporciones más juveniles y tonificadas en todo el cuerpo, semejantes a las que tenía antes de la maternidad.

  • Mejora de la autoestima y confianza: Los cambios físicos posteriores al embarazo a veces impactan la autoimagen de la mujer. Al recuperar su figura, muchas pacientes experimentan un aumento en su autoestima y seguridad personal. Volver a verse bien con ropa ajustada, traje de baño o frente al espejo puede generar gran satisfacción, reduciendo inseguridades. Esto repercute positivamente en el estado emocional y la calidad de vida, ayudando a la madre a sentirse bien consigo misma además de con su rol maternal.

  • Corrección de problemas físicos posparto: Más allá de lo estético, el Mommy Makeover puede solucionar algunas secuelas físicas del embarazo y parto. Por ejemplo, al realizar la abdominoplastia se repara la diástasis de los músculos rectos abdominales (músculos separados) que suele ocurrir tras embarazos. Esto no solo achata el vientre sino que mejora el soporte abdominal y puede disminuir dolores de espalda. Igualmente, al levantar los senos se puede aliviar irritación cutánea bajo el busto provocada por pechos muy caídos, etc. En conjunto, el procedimiento contribuye a que la paciente se sienta más cómoda físicamente, corrigiendo flacidez de piel y otros cambios corporales permanentes que ni ejercicio ni dietas podían resolver completamente.

  • Resultados duraderos en el tiempo: Los resultados de un Mommy Makeover tienden a ser prolongados, siempre y cuando la paciente mantenga hábitos de vida saludables. Al remover tejido excedente y tensar estructuras, los cambios son esencialmente permanentes; la piel no volverá a “estirarse” de inmediato. Si la paciente continúa con una dieta balanceada, ejercicio regular y evita fluctuaciones grandes de peso, podrá disfrutar de su nueva figura por muchos años. En ese sentido, muchas mujeres encuentran en la cirugía una motivación para continuar cuidándose y así preservar la inversión realizada en su cuerpo.

  • Procedimiento personalizado y eficiente: El Mommy Makeover se adapta a cada mujer – no es un paquete rígido igual para todas. El cirujano diseña un plan quirúrgico personalizado, escogiendo las cirugías específicas que cada paciente necesita según sus objetivos estéticos y los cambios que el embarazo dejó en su cuerpo. Además, al combinar procedimientos se logra en una sola intervención y un solo periodo de recuperación lo que de otro modo requeriría múltiples cirugías separadas. Esto reduce el tiempo total bajo anestesia (comparado con hacer cada cirugía por separado en distintos momentos) y permite a la madre pasar por el proceso quirúrgico una sola vez, con un tiempo de inactividad global más corto para reincorporarse a sus actividades cotidianas.

  • Impulso a un estilo de vida saludable: Muchas pacientes describen que, tras someterse al Mommy Makeover, se sienten más motivadas a mantener hábitos saludables para cuidar sus resultados. Adoptan rutinas de ejercicio con más entusiasmo y cuidan su alimentación para no perder la figura lograda. De esta forma, la cirugía puede ser el inicio de un cambio positivo sostenido en el estilo de vida, mejorando no solo la apariencia sino también la salud general de la mujer en el largo plazo.

¿Quién es candidata ideal para un Mommy Makeover?

El Mommy Makeover está dirigido principalmente a mujeres que han tenido hijos y desean revertir los cambios físicos del embarazo, pero no todas las madres son automáticamente candidatas. Existen ciertos criterios recomendados para asegurar mejores resultados y un procedimiento seguro. Una candidata ideal para un Mommy Makeover típicamente cumple con lo siguiente:

  • Ha completado su plan de maternidad: Lo ideal es que la mujer ya no planee tener más hijos en el futuro próximo. No es que no pueda embarazarse después, pero un nuevo embarazo podría deshacer gran parte de los resultados obtenidos (por ejemplo, volvería a estirar el abdomen y los senos). Por eso se aconseja realizar el Mommy Makeover cuando la paciente esté segura de que no buscará más embarazos, de modo que los cambios quirúrgicos se mantengan estables en el tiempo.

  • Esperó el tiempo adecuado posparto: Se recomienda que hayan pasado al menos 6 meses (idealmente 12 meses) desde el último parto antes de someterse a estas cirugías. Esto permite que el cuerpo se recupere naturalmente en lo posible (reduciendo inflamación, retrayendo piel) y que las hormonas vuelvan a niveles normales. Además, haber concluido la lactancia es fundamental – usualmente se pide que la paciente lleve varios meses sin amamantar antes de la operación, para que las mamas no produzcan leche y su tamaño se estabilice. En otras palabras, la candidata ideal ya terminó el período de embarazo y lactancia, y su peso y cuerpo se han mantenido relativamente estables por unos meses.

  • Salud general buena y peso estable: Como para cualquier cirugía electiva, la paciente debe gozar de buena salud global. Esto implica no tener condiciones graves no controladas (como diabetes descompensada, problemas cardíacos severos, etc.) que aumenten el riesgo quirúrgico. También es importante estar lo más cerca posible de su peso ideal o al menos en un peso estable que pueda mantener; no es un procedimiento de adelgazamiento extremo, por lo que si hay sobrepeso significativo conviene bajar antes de la cirugía para optimizar resultados. Igualmente, se indicará suspender hábitos nocivos – por ejemplo, no fumar durante las semanas previas, ya que el tabaco afecta la cicatrización. Se harán evaluaciones preoperatorias para confirmar que la paciente está apta médicamente.

  • Expectativas realistas y actitud positiva: La candidata ideal entiende qué puede y qué no puede lograr el Mommy Makeover. Es importante tener expectativas realistas sobre las mejoras (por ejemplo, saber que las cicatrices serán permanentes pero tienden a desvanecer con el tiempo, o que la cirugía mejora drásticamente la silueta pero no la convierte en una “persona nueva”). También debe estar mentalmente preparada para el proceso de recuperación, sabiendo que requerirá paciencia y ayuda. Los cirujanos enfatizan que la paciente comprenda los riesgos potenciales y el compromiso que implica una cirugía de esta magnitud, para que tome una decisión informada. Una actitud positiva y colaborativa, siguiendo las indicaciones médicas, ayudará a un mejor resultado.

  • Red de apoyo en casa: Es muy importante que la paciente cuente con alguien que la ayude durante el postoperatorio inmediato. Como es una cirugía combinada, los primeros días no podrá realizar muchas de sus actividades habituales (incluyendo tareas del hogar o cuidar niños pequeños, cargar pesos, conducir, etc.). Tener apoyo de pareja, familiares o amigos para asistirla con los quehaceres y cuidados de los hijos en las primeras semanas es clave para su seguridad y descanso. Las pacientes que disponen de ayuda y pueden tomarse el tiempo necesario de reposo se recuperan con menos estrés.

En resumen, el Mommy Makeover está indicado para mujeres generalmente entre 25 y 50 años que, tras completar su etapa de maternidad, desean recuperar su cuerpo pre-embarazo y se encuentran en condiciones físicas y emocionales apropiadas para una cirugía. Siempre se debe realizar una consulta detallada con un cirujano plástico calificado, quien evaluará de forma individual cada caso para confirmar la idoneidad de la paciente como candidata.

 

Tiempo de recuperación después del Mommy Makeover

La recuperación de un Mommy Makeover varía según los procedimientos realizados y las características individuales de la paciente, pero en general requiere varias semanas de cuidados. Al ser una cirugía combinada, la convalecencia tiende a ser un poco más prolongada que la de una sola cirugía, aunque finalmente es más eficiente que hacer cada procedimiento por separado (ya que se recupera de todo a la vez). A continuación describimos un panorama general de los tiempos de recuperación y qué esperar:

  • Hospitalización y primeros días: Dependiendo de la extensión de la cirugía, la paciente podría pasar una noche en la clínica bajo observación o ser dada de alta el mismo día (si la operación fue por la mañana y todo está estable). Los primeros 2–3 días son los más molestos; habrá inflamación, hematomas (moretones) y algo de dolor controlado con analgésicos recetados. Es probable que tenga drenajes temporales si se realizó una abdominoplastia (son tubitos que drenan fluidos, retirados a los pocos días según indique el médico). Durante este periodo se recomienda reposo en casa, caminar con ayuda dentro de lo posible para prevenir coágulos, y comenzar con el uso de las prendas de compresión en las áreas operadas (faja abdominal, sostenes postquirúrgicos) para reducir la hinchazón.
  • Primeras 2 semanas: La mayor parte de pacientes necesita alrededor de 10 a 15 días de reposo relativo antes de retomar actividades ligeras. Durante las primeras dos semanas no podrá conducir (especialmente si está tomando analgésicos fuertes) ni hacer esfuerzos. Es común sentir tirantez en el abdomen si hubo tummy tuck, y algo de dificultad para incorporarse completamente erguida los primeros días. Hacia el final de la segunda semana, si todo va bien, el dolor habrá disminuido notablemente y muchas pacientes pueden reincorporarse a un trabajo de oficina o actividades que no demanden esfuerzo físico, aunque con ciertas limitaciones. Siempre se debe contar con la aprobación del cirujano antes de volver al trabajo o tareas específicas.

  • De 3 a 6 semanas postoperatorias: A medida que pasan las semanas, el cuerpo sana gradualmente. Aproximadamente entre la cuarta y sexta semana post-cirugía, la mayoría de pacientes ya se sienten mucho mejor, con energía casi normal. Para las 4 semanas muchas podrán realizar una vida casi normal, exceptuando ejercicio intenso o cargar peso. Es a partir de este punto (semana 4 en adelante) que el cirujano usualmente autoriza retomar actividades más demandantes de forma paulatina. Entre las 6 y 8 semanas suele permitirse volver al ejercicio físico completo, incluyendo gimnasio, abdominales, correr, etc., dado que la cicatrización interna ya estará lo suficientemente firme. En términos generales, se calcula que la recuperación completa toma alrededor de 6 semanas para la mayoría de las pacientes, aunque este plazo puede variar. Procedimientos específicos tienen recuperaciones más cortas: por ejemplo, tras solo liposucción muchas personas vuelven a trabajar en menos de una semana, y una cirugía de senos aislada podría requerir ~2 semanas de cuidados. Pero cuando se combinan en un Mommy Makeover con abdominoplastia, esta última tiende a dictar el tiempo de recuperación más largo.

  • Cuidados durante la recuperación: Durante todo el periodo de recuperación es crucial seguir las indicaciones del cirujano al pie de la letra. Esto incluye tomar los medicamentos recetados (analgésicos, antibióticos si los hay), acudir a los controles postoperatorios programados y mantener las áreas quirúrgicas limpias. El uso constante de la faja abdominal y las prendas compresivas es fundamental al menos el primer mes, ya que ayuda a disminuir la inflamación y favorece que la piel se adhiera correctamente, mejorando el contorno. Se recomienda dormir boca arriba semi-incorporada (con almohadas) las primeras semanas para no tensionar el abdomen ni los senos. Asimismo, evitar levantar objetos pesados (generalmente nada mayor a 5-10 kg, incluyendo niños pequeños) durante las primeras 6 semanas o el tiempo que indique el médico. La paciente debe comenzar a caminar despacio tan pronto como pueda (al día siguiente si es posible) para mejorar la circulación, pero no realizar ejercicios vigorosos hasta recibir luz verde profesional. Es normal experimentar cansancio y algunas molestias intermitentes durante este proceso de sanación.

  • Cicatrización y resultados finales: Las incisiones quirúrgicas de abdominoplastia y mastopexia dejarán cicatrices permanentes, cuyo aspecto irá evolucionando con el tiempo. En las primeras semanas las cicatrices estarán rosadas y algo endurecidas, pero con los cuidados adecuados (limpieza, pomadas o parches de silicona que indique el cirujano, masajes suaves una vez cerradas completamente, y protección del sol) mejorarán notablemente en unos meses. La inflamación general del cuerpo también tomará tiempo en resolverse; aunque a las 6-8 semanas ya se vean grandes cambios, puede haber hinchazón residual por varios meses (especialmente en abdomen) que irá bajando gradualmente. De hecho, muchos cirujanos consideran que el resultado definitivo se aprecia cerca de 6 meses a 1 año después, cuando la piel se asienta y las cicatrices maduran y aclaran. Por ello, se requiere paciencia: cada semana se notará mejoría, pero el pulido final del resultado es un proceso lento. La buena noticia es que, pasado ese tiempo, las pacientes suelen estar muy satisfechas con su “nueva” figura y las cicatrices se vuelven discretas.

En síntesis, se aconseja reservar al menos 2 a 4 semanas para recuperación antes de retomar trabajo o actividades sociales de rutina, y esperar alrededor de 6 semanas o más para volver a la actividad física intensa. Siempre escucha las recomendaciones específicas de tu cirujano, ya que él valorará tu progreso y te guiará sobre cuándo retomar cada actividad con seguridad.

 

Recomendaciones generales para un Mommy Makeover exitoso

Si estás considerando un Mommy Makeover en Colombia (o en cualquier lugar), ten en cuenta estos consejos importantes antes y después de la cirugía. Seguir estas recomendaciones te ayudará a tener una experiencia más segura, una recuperación más llevadera y obtener los mejores resultados posibles de tu transformación postparto:

  • Elige un cirujano plástico certificado y de confianza: Investiga y ponte en manos de un cirujano plástico calificado y con experiencia en Mommy Makeovers. Verifica que esté avalado por sociedades de cirugía plástica (por ejemplo, en Colombia la SCCP) y que opere en clínicas u hospitales acreditados. Una adecuada elección del profesional es vital para tu seguridad y para lograr resultados de calidad. Durante la consulta, exprésale claramente tus objetivos y expectativas para que juntos planifiquen un plan quirúrgico realista y personalizado.

  • Prepárate antes de la cirugía: Sigue al pie de la letra las indicaciones preoperatorias de tu médico. Esto incluye realizarte todos los exámenes de laboratorio y evaluaciones requeridas, mantener una alimentación balanceada, y en especial dejar de fumar semanas antes (y después) de la cirugía, ya que el cigarrillo aumenta el riesgo de complicaciones y dificulta la cicatrización. Evita también alcohol en exceso los días previos. Organiza tu casa para la recuperación: ten a mano las medicinas recetadas, almohadas para acomodarte, ropa cómoda y suelta, y prepara algunos alimentos fáciles de calentar. Si estás tomando algún medicamento regularmente, infórmalo al cirujano porque puede que debas suspender o ajustar dosis (por ejemplo, los anticoagulantes). Llegar al día de la cirugía en las mejores condiciones físicas (bien hidratada, habiendo descansado la noche anterior) facilitará un postoperatorio más favorable.


  • Asegura ayuda y descanso suficiente: Como mencionamos, es crucial contar con apoyo en el hogar durante las primeras semanas de recuperación. Coordina con familiares o amigos para que alguien te asista, especialmente si tienes niños pequeños. Idealmente, no deberías encargarte de tareas domésticas, cocinar ni conducir en esos primeros 10-15 días. Dedica ese tiempo exclusivamente a tu recuperación: descansa todo lo que tu cuerpo pida, aliméntate bien y no intentes apresurar el proceso. Ten paciencia contigo misma; recuerda que aunque te sientas mejor a los pocos días, internamente tu cuerpo sigue sanando y necesita tiempo antes de volver a la completa normalidad. Si tienes un bebé o niños, consigue ayuda para su cuidado, pues no podrás alzarlos ni atenderlos sola al inicio (esto puede ser emocionalmente desafiante, pero piensa que es temporal y por tu bienestar).


  • Cuida tu alimentación e hidratación: Una dieta saludable favorece la curación. Tras la cirugía, procura llevar una alimentación rica en proteínas magras, vitaminas y minerales para apoyar la regeneración de tejidos. Incorpora carnes magras, pescado, huevos, lácteos, legumbres, además de frutas y verduras frescas. Evita el exceso de sal (para reducir la hinchazón) y los alimentos ultraprocesados. Mantente bien hidratada, tomando suficiente agua durante el día, ya que esto también ayuda a depurar tu organismo y prevenir el estreñimiento (común por la medicación). Algunos cirujanos o clínicas proporcionan pautas nutricionales o suplementos de hierro y otros nutrientes en el postoperatorio para acelerar la recuperación – sigue esas indicaciones si las recibes. Un cuerpo nutrido sana más rápido y mejor.


  • Sigue las indicaciones postoperatorias al detalle: No minimices ninguna de las recomendaciones de tu cirujano – todas son importantes. Usa las prendas de compresión (faja, sostén post-quirúrgico, manguitos, etc.) el tiempo indicado, típicamente de 4 a 8 semanas según la zona intervenida. Estas prendas ayudan a moldear el resultado y a reducir la inflamación, así que aunque a veces sean incómodas, son tus aliadas para un buen resultado. Acude a todos los controles postquirúrgicos agendados; en ellos evaluarán tu evolución, retirarán puntos o drenajes, y podrán detectar cualquier inconveniente a tiempo. Si te indican terapias de recuperación como masajes de drenaje linfático (muy útiles tras liposucción para disminuir inflamación y durezas bajo la piel), procura realizarlos con profesionales de experiencia en pacientes operadas. Estas terapias pueden acelerar la recuperación y mejorar el aspecto final. También respeta el tiempo de inactividad física: aunque te sientas bien, no te adelantes a levantar peso ni hacer ejercicios fuertes hasta que tu médico lo autorice plenamente. Forzar el cuerpo antes de tiempo puede comprometer la cicatrización interna o provocar complicaciones.


  • Cuida las heridas y cicatrices: Mantén una higiene adecuada de las incisiones según te hayan indicado – usualmente limpieza suave con agua y jabón neutro una vez permitido ducharse, y aplicación de los ungüentos o apósitos que receten. No expongas las cicatrices al sol durante al menos 6 meses (la radiación UV puede pigmentarlas de forma permanente); si vas a la playa o piscina pasado ese tiempo, utiliza bloqueador solar alto sobre las cicatrices o cúbrelas con ropa. Una vez cerradas las heridas, mantén la piel hidratada con crema o aceite (ej. rosa mosqueta) para mejorar su elasticidad. Ten en cuenta que toda cicatriz pasa por fases: al inicio se ve rojiza y endurecida, luego se va aclarando y aplanando. Aplica las láminas de silicona o parches si te los recomiendan, ya que está comprobado que ayudan a una mejor evolución cicatricial. Y ten paciencia: las cicatrices pueden tardar un año o más en madurar y desvanecerse significativamente. Con el tiempo muchas se vuelven líneas tenues del color de tu piel circundante.


  • Vigila señales de alerta y comunícate: Conoce cuáles son los síntomas normales y cuáles no. Es normal sentir dolor manejable con medicación, hinchazón, moretones, entumecimiento o tensión en las áreas operadas. Pero contacta a tu cirujano de inmediato si presentas signos de posible complicación, tales como: dolor muy intenso que no cede, fiebre alta, enrojecimiento marcado o calor en alguna zona (podrían indicar infección), sangrado abundante por las heridas, dificultad respiratoria, inflamación excesiva o asimétrica en las piernas (signo de trombosis), etc. No dudes en preguntar cualquier inquietud; el médico prefiere una falsa alarma a que ignores un síntoma importante. Mantener una comunicación abierta y acudir a las revisiones garantizan que cualquier problema se atienda a tiempo.


    Siguiendo estos consejos, aumentarás las probabilidades de tener una experiencia satisfactoria con tu Mommy Makeover. Recuerda que se trata de una cirugía mayor y merece toda tu dedicación en los cuidados. El apoyo emocional también cuenta: rodéate de gente positiva, mantén una actitud optimista y visualiza el resultado por el que estás pasando este proceso. Muchas mujeres describen que, pese a los primeros días difíciles, la recuperación vale la pena al ver los cambios en el espejo y recuperar su figura. Con una buena preparación, un cirujano experto y cuidados conscientes, ¡podrás lograr la transformación que buscas de forma segura y exitosa!
Back to blog

Leave a comment